Había una vez dos hermanos
que no tenían madre... espera así empieza el otro cuento
vamos a cambiar un poco la rutina.
Como podríamos empezar...
¡ah sí, ya se!
En un lugar donde las brujas eran
buenas y los sapos no eran príncipes y en un pueblo aislado de la
sociedad, vivían dos hermanos (Hansel y Gretel) que
eran huérfanos pero vivían con sus abuelos. El problema era que
los dos hermanos no eran precisamente tranquilos, era horrible, no obedecían a
nadie, se llevaban fatal con todo el mundo excepto entre ellos dos que tenían
una relación genial, vamos que eran uña
y carne.
Un día decidieron hacer una
expedición por las afueras, en un bosque al que llamaban: "El bosque
oscuro" (ya sé que suena un poco de cuento de hadas, pero yo no soy la
que vivió la historia, sino ellos). Como pensaban pasar la noche (evidentemente
sin permiso de los abuelos) prepararon unas bolsas con sacos de dormir, comida,
y dos linternas.
Cuando llegaron al bosque todo parecía
normal excepto por el “pequeño” detalle de que era medio día y estaba todo
claro exceptuando el bosque, solo entrar, se volvió todo oscuro, como una noche
sin luna, como si te encerrases en una habitación y apagaras la luz, como…(bueno
resumiendo que no se veía nada de nada).
Los dos hermanos al principio se
asustaron un poco pero hicieron como si nada, porque aunque entre ellos dos se llevaban
bien, eran muy competitivos y orgullosos y jamás reconocerían que se asustaban
uno delante del otro. La cuestión es que a pesar de la oscuridad siguieron hacia
delante hasta llegar a una inmensa casa (que no era de chocolate), pero era tan
grande que parecía un palacio.
Como les encantaba esto de colarse
en las casas decidieron entrar, una vez dentro se quedaron maravillados por lo
grande y luminosa que era y como les pareció que estaba vacía decidieron
quedarse a pasar la noche.,
Todo iba muy bien hasta que llegó
la hora de la cena ya que entonces oyeron
como se abría la puerta de la entrada de la casa, sí ya sé que lo normal habría
sido esconderse e intentar salir pero como ellos eran un poco especiales,
decidieron quedarse y hacer como si nada.
Al cabo de unos minutos apareció
la propietaria de la casa y como es normal se asustó al ver a dos extraños en
su salón cenando tan tranquilamente como si no pasara nada. Luego se tranquilizó
un poco porque los dos hermanos le explicaron que sus padres estaban muertos y
que los habían abandonado en el bosque e intentando encontrar el camino de
regreso a casa se habían perdido y como tenían mucha hambre y no habían encontrado
a nadie en la casa se habían quedado.
La mujer sintió lastima de ellos y
les dejó quedarse a pasar la noche, así que durmieron cómodos y relajados. Los
problemas empezaron por la mañana, ya que estos empezaron a destrozar toda la
casa y a romper todo lo que encontraban a su paso.
La mujer al ver lo que habían hecho
se enfadó mucho, los cogió y los encerró en el sótano para pensar que debía
hacer con ellos, porque tampoco podía dejarlos tirados ya que eran unos pobres
niñitos abandonados, pero como era muy buena decidió hablar con ellos para
decidir qué hacer y entre todos llegaron
a la conclusión que lo mejor sería marchar ya que la mujer no estaba dispuesta a
tener a dos niños en su casa y menos con lo revoltosos que eran.
Cuando los niños se fueron y regresaron
a su casa empezaron a explicar que habían encontrado una casa de chocolate,
vamos, toda la historia tradicional que
todos ya sabéis y que hasta ahora pensábamos que era la verdadera.
Por eso, hoy os he explicado esta
historia, para que aprendáis que no todos los cuentos de hadas son reales, y que
pueden haber sido distorsionados por los mismos protagonistas. Os preguntareis
como puedo conocer yo esta historia si paso hace tanto tiempo, pues veréis resulta
que iba un día por el bosque y me encontré con una hada azul y dos ogros muy simpáticos
que me explicaron… Bueno eso ya es otra historia.
FIN