viernes, 27 de marzo de 2020

II: VIGESIMOPRIMER CUMPLEAÑOS



Raily está muy emocionado por que en una semana es el vigesimoprimer cumpleaños de su hermana Nathaly y junto a su padre y Las Carmen le están preparando una fiesta sorpresa. Nathaly sospecha algo, pero se hace la despistada por que sabe lo mucho que a su familia le gusta el factor sorpresa, en especial a su hermano pequeño. Durante toda la semana ha procurado no pasar mucho tiempo en casa para que puedan organizarse mejor. Se pasa el día con Finn, su mejor amigo, el cual es hijo de Las Carmen, así que podemos decir que él también tiene dos madres y un padre estupendos y por supuesto un hermano pequeño adoptivo (así es como Finn llama siempre a Raily). Finn es un chico muy deportista con el pelo rizado y un poco largo, por lo que siempre va con coleta, le saca una cabeza a Nathaly, algo que siempre le recuerda. Nathaly se hace la enfadada cuando él saca el tema, pues le molesta mucho tener que pedirle ayuda para cosas que están muy altas. Pero cuando Nathaly se enfada sabe que después le toca sufrir la tortura de Finn, las cosquillas. Ella tiene muchas y Finn lo sabe, por lo que cuando ella se enfada, no para hasta que lo perdona. En los 19 años que son amigos nunca han tenido un problema suficientemente grave como para que una sesión de cosquillas no pudiera solucionarlo.
Los dos son inseparables, de hecho lo hacen casi todo juntos y el vivir tan cerca lo hace aún más fácil. Finn, lógicamente está aliado con los otros para la fiesta de Nathaly, la diferencia está en que él sí sabe que ella sospecha algo, la conoce demasiado como para creerse que no se imagina nada.

La semana ha transcurrido con normalidad para todos, los preparativos de la fiesta están casi listos y todo el pueblo se ha ido apuntando poco a poco para ayudar. Nathaly sin embargo, ha empezado a sentirse extraña, tiene la sensación que desde hace unos días pasan cosas raras a su alrededor. Se lo ha comentado a Finn, pero él le ha asegurado que simplemente son los nervios previos al gran día (su cumpleaños), los cuales le están jugando una mala pasada. La teoría de Finn es buena, no sería la primera vez que se imagina cosas, una de pequeña hasta se imaginó que estuvo suspendida en el aire por unos segundos. Además siempre se emociona mucho los días antes de su cumple, así que tal vez solo sean nervios y Finn tenga razón. Nathaly decide convencerse que es solo eso, pese a que tiene la sensación que esta vez es distinto, tampoco sabe a que se enfrenta así que de momento prefiere dejarlo a un lado y centrarse en su fiesta sorpresa de mañana.
-        ¡¡¡¡Naaaaaaaaaath!!!! ¡Despierta Naaaaath! ¡Feliz cumpleaños! - Raily ha entrado gritando al cuarto de su hermana para felicitarlo el primero, siempre lo ha hecho, desde aquel cumpleaños en el que Finn se regodeó de que él había sido el primero, se prometió a sí mismo que nunca más dejaría que alguien lo felicitara antes. Así que cada año el día antes del cumpleaños de Nathaly, Raily se va a dormir al gallinero, para que la luz del día y el gallo lo despierten antes que a los demás.
-        Raily déjame dormir un poco más anda, que solo son las 6 de la mañana…- Nathaly busca a su hermano con los ojos entreabiertos y cuando lo localiza le tira un cojín para que se vaya.
-        ¡Ay! Ya me voy, pero dile a Finn que le he vuelto a ganar.
-        Que si pesado, ahora déjame dormir anda. - Cada año igual, Nathaly maldecirá a Finn de por vida. A el le hace mucha gracia, pero ella odia que la despierten por las mañanas y más aún con gritos de alegría. La gente no puede estar tan contenta justo al levantarse, es algo que nunca entenderá.

Nathaly no tarda en quedarse otra vez dormida, pero esa situación no tarda en cambiar, pues de repente nota como un cojín aterriza en su cara.
  • ¿Raily no te he dicho que me dejaras dormir? Es el día de mi cumpleaños, tengo derecho a tener paz.
  • Me han confundido con mucha gente, pero nunca con un niño de 11 años. - Finn empieza a reír, le encanta ver a Nathaly así, le resulta muy gracioso ver a su amiga con cara de mala uva y despeinada de buena mañana.
  • A eres tu Finn. Pues también puedes irte a la mierda un rato, quiero dormir. - Y acto seguido le tira el cojín que hace pocos segundos había aterrizado en su cara, pero este no golpea a Finn, tiene buenos reflejos y lo coge en el aire.
  • Ya has dormido suficiente Nath, es media mañana, es hora de levantarse, tu padre se está poniendo nervioso ya. Llevas demasiado rato en casa, no se que le debe pasar… - Finn le guiña un ojo a Nath a modo de complicidad, para que entienda que si no se larga de allí no pueden empezar a preparar su fiesta.
  • Está bien, ya me visto, pero mañana pondré una silla en la puerta para que nadie me despierte y pueda dormir hasta el día de mi muerte.
  • Mira que eres animal Nath - Le responde fin entre carcajadas mientras sale de la habitación para que su amiga pueda vestirse en paz.


Nathaly por fin se ha ido de casa, y su padre puede empezar a organizar todos los preparativos para la fiesta. Parece que no va a llover, así que la fiesta la podrán dar en el jardín de Finn como estaba planeado. Raily empieza a poner las sillas, mientras Las Carmens montan el escenario y su padre cocina. Vendrá todo el pueblo, por lo que hay que hacer mucha comida. Por suerte todos le han avisado que traerán cosas, lo que le da un poco de margen.
Mientras tanto Finn se ha llevado a Nathaly de picnic al otro lado de la montaña, para pasar el día y que todos puedan trabajar con tranquilidad.
  • ¿Preparada para la fiesta de esta noche Nath?
  • ¿Que fiesta? ¿Me están organizando una fiesta? ¿Y me lo dices? Ya te vale Finn, no sabes guardar un secreto… Y yo te he contado muchos, ¡a saber quien los sabe!
Nathaly se hace la indignada, como si ella no supiera lo de la fiesta y finge irse, pero antes que logre levantarse del todo Finn la tira al suelo y le empieza a hacer cosquillas. Nathaly suplica que pare, pero su amigo no parece dispuesto a hacerlo.
  • Para por favor, me duele la barriga - Suplica Nathaly entre carcajadas.
  • No hasta que confieses.
  • Esta bien, esta bien. Sabía que mi padre y mi hermano me están organizando una fiesta sorpresa. - Finn al oír esas palabras libera a Nathaly.- Es que los pobres no saben disimular, llevan cuchicheando a mis espaldas dos meses. Deben pensar que soy tonta.
  • Hombre un poco tontita si que lo eres… Te recuerdo que para tus 15 años fingí no acordarme de tu cumpleaños para que no te esperaras el regalo que tenía para ti.
  • ¡Eso es diferente! Tu si sabes mentir. Pero eso fué muy cruel, me pasé dos horas llorando por tu culpa… - Esta vez Nathaly si se ha molestado, recordando ese día. Fué la única vez en que Finn necesitó algo más que cosquillas para que su amiga lo perdonara.
  • Venga Nath no te pongas así. - Finn se puso delante de su amiga y le dió un beso en la frente. - Sabes que me arrepiento de ese día, solo estaba bromeando. Además tenemos que irnos, que tienes que preparar-te.

Nathaly asintió con la cabeza y se dirigieron a su casa donde tenía el vestido que se iba a poner para la fiesta. Finn se dirigió a la suya, para avisar de que su amiga no tardaría en llegar.
Estaban todos listos para gritar ¡SORPRESA!, pero Nathaly no aparecía, hacía ya más de una hora que Finn la había dejado en su casa, y de la suya a la de Nath no había más de 10 minutos.
  • ¿Finn no habías dicho que habías quedado con Nath aquí?
  • Si Sr. Owins, así hemos quedado.
  • Voy a buscarla, esto es muy raro. - dijo el padre de Nathaly preocupado.
  • No tranquilo, ya voy yo, seguro que está bien, y no queremos estropear la sorpresa.
  • Tienes razón, pero si pasa algo venme a buscar enseguida de acuerdo?
  • Si Señor.

Finn se dirigió a casa de su amiga, al llegar gritó su nombre para saber en qué lugar de la casa estaba, pero no obtuvo respuestas, así que se dirigió a su habitación. Al llegar vio que estaba todo revuelto, el vestido de Nathaly tirado por el suelo, la foto que suele tener el su escritorio estaba en la otra punta del cuarto con todos los cristales rotos, la silla por el suelo… Entonces Finn se dio cuenta que algo no iba bien y decidió ir a buscar a su amiga. Se dirigió al bosque, sabía que si no estaba en su casa solo podía estar en un lugar. Una cueva situada un poco más abajo de donde nace el río, detrás de una cascada. La descubrieron cuando eran pequeños y desde entonces es su lugar secreto, van allí siempre que pasa algo o cuando quieren estar solos.
Si Nathaly estaba allí significaba que le había pasado algo, no era normal en ella dejar a su familia plantada y más sabiendo lo mucho que se preocupaban.

Finn se fue hacia el río, atravesó unos arbustos y entró por el pasillo que lleva a la cueva. Allí encontró a Nathaly muy nerviosa.
  •  ¿Nath? ¿Estás bien? - Le preguntó Finn asustado al ver a su amiga tan agitada.
  • ¡NO! Me están ocurriendo cosas muy raras Finn, se que me dijiste que eran los nervios previos a mi cumpleaños y que intentara olvidarlo y te prometo que lo he intentado pero ¡no puedo! No son los nervios. Mira lo que puedo hacer con las manos. - Y de repente soltó una bola de fuego con la mano.


Finn abrió los ojos, no se lo podía creer.
  • Esto no puede estar pasando. Tiene que ser un sueño es la única explicación lógica. - Finn empezó a balbucear y andar de un lado a lado de la cueva. En ese momento no se podía creer lo que veía, tenía que estar soñando, su mejor amiga no podía lanzar fuego con las manos, no al menos desde la última vez que la vió y eso fué hace una hora.
  • ¡Finn para! ¡No es un sueño, no estás durmiendo! - Le gritó Nathaly mientras lo zarandeaba - Me pasa algo raro. Ayúdame por favor. - Le pidió con la voz entrecortada y con lágrimas en los ojos. Estaba muy asustada, no entendía qué le estaba pasando.


Al cabo de un rato Finn logró tranquilizarse un poco y entendió que aquello no era un sueño, sino que era la vida misma y algo extraño le estaba ocurriendo a su amiga y él tenía que ayudarla.
  • Vale Nath tienes razón, esto es muy extraño pero lo primero que quiero hacer es disculparme por no haberte creído antes. - Nath le hizo un gesto que le indicaba que no se preocupara, ella hubiera reaccionado igual, el hecho de pensar que alguien pudiera tener poderes era una locura. - Lo segundo que tenemos que hacer es tranquilizarnos porquè si estamos estresados esto no va a ningún lado así que por favor respira ondo y cuéntamelo todo desde el principio.


Nathaly empezó a contarle cómo había ido toda la semana. La primera vez que notó algo extraño fue cuando Raily estaba subido a una silla y casi se cae de ella. Se asustó y salió corriendo a cogerlo, pero ella no necesitó tocarlo para ponerlo otra vez de pié. En ese momento pensó que se lo había imaginado a causa de los nervios del momento y pensar que algo malo pudiera pasarle a su hermano. Ahora está segura que lo hizo con magia. También estaba el día en que llovía mucho y ella se enfadó por que se le había caído toda la comida que llevaba en el suelo mojado, entonces gritó de la rabia y justo cayó un rayo delante suyo como si ella lo hubiera provocado. Le contó varios ejemplos más mientras Finn escuchaba atento cada palabra que Nathaly pronunciaba.
  • Y por último hace una hora, cuando te has ido me he ido a la ducha para prepararme y al salir de la ducha he ido a coger el vestido y de repente este se ha elevado y ha venido hacia mi. Como si lo hubiera invocado o algo. Entonces me he asustado, mis manos han empezado a ponerse muy rojas, y he lanzado una bola de fuego. Por suerte esta ha ido directa a la ventana y no he quemado nada, pero he intentado apagar mis manos y al no lograrlo he salido corriendo hacia aquí. Tenía la esperanza que al ver que no aparecía por la fiesta serías tú el que me fuera a buscar y dedujeras que estaría aquí. Por suerte ha sido así… Pero tengo que volver a casa, al menos a buscar algo de ropa y luego me tengo que ir lejos de aquí.
  • Espera Nath, primer de todo toma, he cogido algo de ropa, no he visto tus toallas y he pensado que tal vez necesitabas ropa.
  • Gracias Finn.
  • De nada. Segundo, tenemos que ir a la fiesta, sino tu padre se quedará muy preocupado y no parará hasta encontrarte. Calmémonos un poco y vemos qué hacemos.


Finn se quedó un rato pensando qué podían hacer, él sabía que no se lo podían contar a nadie, pues alarmarían a toda la montaña. También estaba el problema de la fiesta, si no iban el padre de Nathaly y sus madres sabrían que algo malo pasaba, así que tenía que lograr tranquilizar a su amiga para ir a la fiesta y luego buscar alguna excusa para que la fiesta terminara lo más pronto posible.
Una vez Nathaly estuvo más tranquila Finn logró convencerla de que no pasaría nada si iban a la fiesta y se dirigieron hacia ella.

Al llegar, Nathaly se hizo la sorprendida y se puso muy contenta de ver a todo el mundo allí. Para ella toda la gente de la montaña eran como su familia y le hacía muy feliz pensar que todo el mundo estaba allí por ella.
Su padre al verla fue corriendo a abrazarla y le preguntó cómo estaba. Nathaly odiaba mentir a su padre, pero no tenía más remedio, así que le contó que al salir de la ducha se había resbalado y se había desmayado. Su padre la creyó ya que tenía un moratón en el brazo, el cual se hizo en la cueva cuando intentaba parar las bolas de fuego que le salían de las manos.
Raily al verla salió corriendo a abrazarla, ella lo tranquilizó y cuando vio que su hermanita estaba bien se fue corriendo y al cabo de unos minutos volvió con un paquete mal envuelto. Nathaly lo abrió y se encontró con una piedra en forma de media luna con un agujero en medio. Raily le había hecho otro agujero más pequeño para que pudiera poner un hilo y usarlo como un collar. Le contó que al ver la piedra pensó en ella y que a partir de ahora sería un amuleto, para que no se volviera a hacer daño.  A Nathaly le encantó la idea, pues era de color verde esmeralda como sus ojos y curiosamente tenía una forma parecida a una marca de nacimiento que tenía en el brazo izquierdo. No podía estar más contenta, le encantaban los regalos personales pensó que un amuleto era algo que necesitaba en este momento de su vida, así que se alegró aún más.

Ella y Finn estuvieron tranquilos en la fiesta. Nathaly se lo estaba pasando pipa, bailó con Raily, con su padre, con Finn… de hecho, bailó con todo el mundo. Se lo estaba pasando genial, su padre y su hermano no podían haberlo hecho mejor. Finn sin embargo estaba preocupado, porque sabía que si Nathaly se alteraba podía causar un gran desastre, pero pese a sus preocupaciones todo parecía ir bien, todo el mundo parecía divertirse y su amiga no parecía estar a punto de lanzar fuego por las manos ni nada parecido. Entcontes Raily pasó corriendo delante suyo y tropezó con la mesita del comedor cayendo al suelo. Debido al golpe empezó a llorar, pues se había abierto la rodilla y sangraba mucho. Nathaly salió corriendo a socorrerlo al igual que Finn y su padre. Una vez lograron que la hemorragia de la herida cesara Finn se percató de que Nathaly no tenía buena cara, estaba nerviosa y al ponerle una mano en el hombro para intentar calmarla se dio cuenta que estaba ardiendo, lo que hizo que emitiera un gemido de dolor y apartara rápidamente la mano del hombro de su amiga.
  • Nath estas ardiendo, tienes que calmarte y tenemos que marcharnos de aquí antes de que ocurra algún desastre y hagas daño a alguien. - Le susurró Finn al oído, para evitar que los demás lo escucharan.


Nath estaba a punto de contestarle que todo iba bien, que quería quedarse con su hermano, pero de repente se empezó a sentir muy cansada y empezó a verlo todo borroso hasta que cayó desplomada al suelo.
  • ¡Nathaly! - Gritó su padre asustado y empezó a darle golpecitos en las mejillas para que despertara.- ¡Està ardiendo! ¡Doctor! ¿Dónde está el doctor?
  • No se preocupe Sr. Owins yo me encargo.

Finn cogió a Nathaly y se la llevó rápidamente de allí antes de que llamara más la atención y llegará el Dr. Logró llevarla hasta la cueva a duras penas, pues seguía ardiendo. Cuando llegaron la dejó tumbada y fue corriendo a mojarse los brazos en la cascada, los cuales estaban llenos de quemaduras. Cuando logró calmar un poco el dolor se acercó a su amiga y empezó a llenar su piel de hojas mojadas para ver si lograba bajar la fiebre. Al cabo de un rato Nathaly despertó muy confusa y empezó a quitarse las hojas asustada.
  • Para, para Nath, las hojas te las he puesto yo.
  • ¿Finn? ¿Que ha pasado? ¿Por qué estamos en la cueva? - Pregunto Nathaly muy confusa - ¡Raily! ¿Dónde està? ¿Está bien?
  • Sí sí tranquila, Raily está bien, pero tu no.Te has desmayado, estabas ardiendo y de repente perdiste el conocimiento. Tu padre se asustó y le dije que yo me encargaba  de ti. Pensé que este era el lugar más seguro para todos ya que estamos lejos de los demás y he logrado enfriarte bastante rápido.
  • Buena idea Finn, pero ahora ya estoy fría, me puedes pasar la ropa, empiezo a tener frio y quiero volver al pueblo, deben estar preocupados
  • Si claro, perdona, toma. Pero no podemos volver al pueblo, no aún, tenemos que asegurarnos que no te volverá a pasar lo mismo y elaborar un plan para buscar ayuda.


Se quedaron toda la noche allí pensando en que podían hacer y de donde podían obtener información. Al final se quedaron dormidos, llevaban muchas horas de estrés y sus cuerpos no aguantaron más. A la mañana siguiente cuando Nathaly despertó se acordó de la leyenda de la montaña, la cual le había contado a su hermano hacía poco. Pensó que tal vez no era solo una leyenda, sino que realmente había pasado de verdad, al fin y al cabo hacía tan solo unas horas estaba lanzando bolas de fuego con las manos.
  • ¡Finn despierta, vamos despierta! - gritó Nathaly mientra zarandeaba a Finn para que se levantara.
  • ¿Que pasa Nath? - Preguntó fin medio dormido. - ¿¡Estás bien?!
  • Si si tranquilo, no ha pasado nada, solo me he acordado de algo que nos podría ayudar con lo que me pasa. ¿Te sabes la leyenda de la montaña verdad?
  • Claro que me la se Nath, todo el mundo se la sabe, pero ¿que tiene que ver contigo?
  • ¿Qué qué tiene que ver conmigo? Pues mucho probablemente, te recuerdo que la leyenda habla de una chica con poderes, yo tengo poderes. También menciona que un dia una chica al cumplir los 21 años obtendrá sus poderes para poder derrotar a Maryline de una vez por todas. ¿Finn no te das cuenta? Acabo de cumplir 21 años y he descubierto que tengo poderes, todo encaja. ¡Yo soy la chica de la leyenda! Y eso significa que tarde o temprano tendré que enfrentarme a Maryline… ¿Cómo lo voy a hacer Finn? No se usar la magia, necesito a alguien que me enseñe, seguro que tiene que haber alguien, o algún libro donde pueda obtener información. Tenemos que ir a la biblioteca del pueblo, tal vez allí haya algo, y sino tendré que buscar fuera de la montaña.
  • Nath si la leyenda es cierta tal como dices es probable que también sea cierto lo de la barrera invisible que evita que podamos salir de aquí…
  • Tendrá que haber alguna manera. Quiero decir, tengo poderes. ¿De algo me tendrán que servir no?


Finn le dedicó una media sonrisa, no sabia que contestar, era posible que su amiga tuviera razón, pero ni que así fuera, ¿cómo lo harían?, ella misma lo había dicho, no sabia como usar sus poderes, ¿cómo podría romper una barrera creada hacía más de dos siglos atrás?
 

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